23/12/12

Un mensaje de navidad

Varios temas gratis de todo para todos día con día

¿Por qué no mencionarlo?
Esta misma podría ser para un padre una madre un hermano un amigo o todos, la navidad es una época alegre de mucha algarabía tal vez felicidad, pero también lo es para muchos, una época de tristeza, melancolía o

¿Hasta enojo?
A través de los años de la vida de cada ser humano, se van creando huellas profundas en el alma, mismas que cuando otros ríen algunos lloran, es este momento para meditar en ¿Su Dios? Un recuerdo de los que, se fueron, no están o nunca más estarán.

¿Cuánto se menciono el 21 de diciembre como el fin del mundo?

¿Cuántos lo tomaron como verdadero, creándose a sí mismos pánico?

La vida, analizar la palabra “Vida” es un universo, colmado de hermosura por donde veamos, sintamos o queramos ver, el ser humano con el paso del tiempo se ha encargado de hacer de la misma ¿Momentos bellos, o tristes?

Seamos felices porque aquí esta toda la maravilla del disfrute individual.

Dicen… Todo tiene solución menos la muerte, yo, diría:

¿No acaso la muerte es solución?

¡Todo tiene solución!

Esta en nosotros mismos aceptar o no, tener o no felicidad por nuestros propios pensamientos, no hace falta nada si tienes la luz…

Empecemos con el cambio que tanto deseamos, dejemos atrás lo que fue, porque no volverá, vivamos solo hoy, porque aún el mañana, ¿Sabremos si vendrá?

Mis más grandes agradecimientos a todos mis seguidores, lectores, amigos, amigas, familia y todos los que están o vendrán, en este mismo sitio verán en futuras fechas un gran cambio es la vida cambiante ¿No?

Gracias y pásenla como sea pero bien…

La alegría esta dentro del alma, no en lo que tenemos o dejamos de tener, no en lo que envidiamos de otros o quisiéramos tener, no lo inalcanzable si solo es por poseer.
José


Hola hija mía

¡No! Por favor no digas nada, hasta terminar de leer…

¿A qué nombre o a cuál hija me refiero?

A ¡Ti! Exactamente a ti, no importa el nombre que lleves, importa que eres mi hija, parte de mi sangre o de Mamá, te pido con toda mi alma, que olvides por instantes, tan solo instantes, tanto rencor que llevas dentro hacía mí.

Lee con atención cada línea, cada parte, y si ahora es por este medio que me dirijo a ti, es tan solo porque quiero expresarme totalmente y lo mejor que se pueda de ti, y de mí.

Son palabras escritas que nunca más diré, o nunca más volveré a mencionar por lo que me reste de vida, no hay chantaje, no deseo que te rías o llores, solo que el día que tus ojos vuelvan a leer, estés lista para entender lo que hoy y por última ocasión escribo para tu alma.

¡Siempre te amé y amaré hasta el día en que muera!

¿Pareciera raro leerlo?

De principio a fin es real, ¿Cuántos años tienes? Tú lo sabes

¿Cuántos tengo?

51, una cifra que me asusta, porque se han ido demasiado rápido, los primeros 21 de mi vida fueron de pocas buenas vivencias pero mucho sufrimiento y soledad, el después, ya lo conoces y sabes que sigo en soledad, por mi, o la causa que sea…

¿Hablo de mi salud? Para qué, mejor hablemos de ti y de mí:

¿Fui buen o mal padre?

Tú lo juzgarás después de tener tus propios hijos…

Pero puedo adelantarte que entre los papeles que tenemos que representar en una sola vida, si te equivocas 

¿Con quién te casarás?

¿Cómo educarás a tus hijos?

¿Serás o no padre o madre soltera?

¿Elegirás un trabajo en vez de otro?

¡Nunca habrá marcha atrás! Y lo hagas bien o mal ya habrá estado hecho, y para cuando lo entiendas, pases por ello, y finalmente tengas la consciencia total de tus actos que ahora aun no tienes, podrás darte cuenta con tristeza, que existían mejores o variados caminos para haber llevado a cabo una feliz vida tuya, pero la falta de experiencia, o sabiduría que obtendrás tarde, te hará recapacitar sobre el

¿Por qué antes no lo viste?

Será tarde ya.

Tendrás entonces la sabiduría verdadera de

¿Cómo haber actuado?

Pero la consciencia de no haberlo hecho en su momento de esa forma.

Por ejemplo, yo, desee, creí, que era un padre para ti, decirte te amo, sin embargo el tiempo que ahora ha pasado entre tú y yo, y tú deseo de evitarme me demuestran lo contrario, no fui el padre deseado.

Mi carácter se agrio demasiado con los años, provenía de un pasado duro y de muy fuertes y amargos recuerdos donde por más que luchaba día con día por estar alegre, no podía, mi cerebro, algunos traumas, enfermedad, me lo impedían día con día, cada vez que yo iba a la iglesia, le rezaba a dios para que me ayudara a ser feliz, y después tratarte con amor y paciencia, pero no pude e hice lo contrario.

¡Te trate mal, te dije malas palabras, te ofendí!

Más aunque tú no lo creas ahora, ¡Nunca hubiese querido hacerlo!

Sé ahora, el camino que debía haber tomado, pero antes no lo conocía y me equivoque alejando a lo que más quería “Tú”

Sufría a diario preocupaciones, por la economía, porque el problema físico de mis pies podría ocasionarme que me corrieran de cualquier trabajo y en el tiempo menos pensado, viví con nervios siempre, que desafortunadamente para ti, desahogue sin querer en agresión.

No menciones nada, nada, sin quererlo, en todo me equivoque y tú y yo, pagamos mis errores, solo puedo brindarte con el alma entera un perdóname, no conozco otra palabra que valga para decirlo, te amo, y si te dañé por mis errores y no respetarte, tienes razón, pero desafortunadamente tampoco fui un hijo querido nunca y me afecto al ser tú padre, tomé el camino que creí, más lo equivoqué… ¡Tienes razón!

¿No te preguntaste después, en tanta distancia, como me fue?

¿Pensabas en mí, como yo en los errores que en ti cometí?

Creo que no, pero sabes, estamos leyendo como amigos, cuán solo me quede, perdí todo, me robaron, conocí estafadores, amigos que calculaban para quitarte todo hasta que quede, completamente solo.

No…

Por favor, no te estoy pidiendo que vengas ahora a mí, por el contrario, solo te pido humildemente que me perdones por siempre, si no te pude llenar como el padre que hubieses deseado, tampoco ahora voy a pedirte algo, solo pido tú perdón.

¡Cuánto me equivoqué!

Más hijita mía, te llames, como te llames, con el alma te estoy escribiendo ¡Perdóname! Solo eso, no te pido ni pediré más de lo que pueda merecer.

Sabes, desee ser un buen ser humano, para llegar sin errores al más allá en el momento de morir, ¡Fallé!

¡No pude lograrlo! No pude evitar equivocarme y hasta le fallé a Dios con quién también me siento avergonzado.

Esta, es mi última carta que te escribo porque sé que no habrá más, pero por favor, ahora que hemos terminado de leer, solo deja que pasen los años de tu vida, cuando ya hayas formado y hecho tu vida, vuélvela a leer porque con la humildad más grande existente en la energía del universo, te pido perdón por haberme equivocado como padre.

Y, el pasado… ¿Tiene caso ahora, recordarlo?

Bueno o malo… Ya pasó…


Papá


Invierno 2012


Para todos los que reconocemos aún con tristeza, cuando la consciencia verdadera llega, y que es la misma que libera al alma del cuerpo en el momento de partir.



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