17/6/11

¿En qué aplicar la Inteligencia Emocional? Primera Parte

Varios temas gratis de todo para todos día con día

Entrando en detalles, La Inteligencia Emocional la vemos aplicada en todos los ámbitos del proceder humano
Analizando, es lógica y orientativa hacia 
¿Cómo podemos aplicarla a nuestras vivencias diarias en todos aspectos?
Los temas desarrollados son extensos, pero recomendaría ir poco a poco leyendo cada día o en la manera que consideren pertinente, para aprovecharlos razonablemente al 100%  La Inteligencia Emocional, son explicaciones amplias sobre características comunes en los seres humanos que, si aplicamos a cada uno, en la parte que necesitamos, nos daremos cuenta de una solución, una respuesta, un valor que antes pareció desapercibido o una seguridad hacia el sentir mismo que en todos los humanos es por naturaleza casi igual.
Iniciaremos por lo sexual

El sexo opuesto ¿Lo conoces?

Las mujeres, son más intuitivas que los hombres, con un sexto sentido, al que llaman "intuición femenina" en estudios realizados, no hay ninguna verdad en el mito de que  son más intuitivas que los hombres, pero prestan más atención al "detalle" según la famosa antropóloga Ashley Montagu, las mujeres son más sensibles que los hombres. Numerosos estudios sobre el desarrollo de la primera infancia demuestran que, entre los bebés, las niñas parecen advertir más expresiones faciales de los padres y de otras personas; puede continuar en la vida adulta, y explica que las mujeres perciben el estado emocional de una persona con mayor facilidad que los hombres; son más sensibles a la comunicación "no verbal" lo que quizá hace parecer más intuitivas.
 No sucede lo mismo en reuniones de negocios donde por lo general, quieren escuchar a los hombres no a mujeres, considerando que hablan mucho pero muchos estudios sostienen que las mujeres hablan más rápido, no significa que lo hagan con excesiva rapidez, sino que como indica el estudio realizado en 1973 por W. Starkeweather, articulan las palabras de modo más preciso y veloz que los hombres, quienes suelen interrumpirlas, y las mujeres, por lo tanto, se apresuran a dar toda la información antes de que lo hagan.
Los investigadores Donald Zimmerman y Candace West realizaron un estudio en la Universidad de California, en 1975, sobre la frecuencia con que se suceden las interrupciones cuando conversan hombres y mujeres, y concluyeron que del 75 % al 93 % habían sido efectuadas por hombres, en otro estudio, averiguaron que en sólo una de once conversaciones, entre hombre y mujer, fue esta última quien provocó una interrupción; en las diez restantes, fue el hombre quien interrumpió a la mujer. También observaron que, por lo general, después de una interrupción la mujer se retrae, y espera más de lo normal para volver a hablar.
Los doctores Zimmerman y West afirman que los hombres interrumpen para dominar. Investigaciones realizadas por Judy Kester, en 1978, confirman esta impresión, y agregan que los hombres suelen contestar preguntas que no les están dirigidas.
En conversaciones de grupo, numerosos estudios muestran que son las mujeres, y no los hombres, quienes establecen más contacto visual y hacen más gestos amistosos, el doctor Alber Merhabian mostró que, cuando hay una interacción positiva con otra persona, las mujeres aumentan su contacto visual, mientras que los hombres lo disminuyen, porque se sienten incómodos, estudios, realizados por los doctores Albert Merhabian y Nancy Henley, y expuestos en el capítulo "Power, Sex, and Non Verbal 1975 han descubierto que las mujeres, muestran una actitud más amigable mediante sonrisas, gestos de simpatía y asentimientos con la cabeza, sucede especialmente cuando acaban de conocer a alguien, según lo indican las investigaciones, se ha descubierto que las mujeres sonríen el 93 % del tiempo, sólo el 67 % de estas sonrisas son correspondidas por los hombres.
En realidad, las mujeres hacen mayor cantidad de preguntas, mientras que los hombres suelen dar respuestas más extensas y amplias. En una investigación, se pidió a hombres y mujeres que describieran un cuadro; los hombres requerían una media de trece minutos para hacerlo, mientras que las mujeres necesitaban tres minutos como máximo.

Si me preguntan

¿Por qué resalto más los términos en letras azules? Específicamente para conocer
Las diferencias entre hombres y mujeres.
Fíjense que en opinión particular, las explicaciones pareciéran ser muy extensas, pero identificándolas con la razón encontraremos las respuestas idóneas, a lo que
Muchos seres humanos nos PREGUNTAMOS sin saber

Muchos estudios entre los que se cuentan los de Fred Strodtbeck, en 1951, Marion Wood, en 1966, y Marjorie Swacker, en 1975- confirman que, en los grupos mixtos, por lo general las mujeres hablan menos que los hombres.
En su estudio "Sex Differences in Listening Comprehension", Kenneth Gruber y Jacqueline Gaehelein(Sex Roles, Vol. 5, 1979) afirman que por lo general, prestamos más atención a los hombres que a las mujeres; así mismo, todos los auditorios tienden a recordar más la información ofrecida expuesta por un hombre, aunque sea idéntica a la de una mujer. Otro estudio demuestra que cuando habla un hombre hay menos murmullos y ruidos de papeles medidos en decibelios en el auditorio.
Todo puede deberse al tono de voz, una vocecita aguda e infantil suele resultar fastidiosa no facilita escuchar atentamente la información.
Las mujeres elogian más que los hombres, pero ellos interrumpen más, responden a preguntas que no se formulan directamente, Según Peter Falk, en su libro Word Play, What Happens When People Talk (Knopf, 1973) las mujeres son más generosas en el elogio, hacen más gestos de aprobación, y dicen más cumplidos que los hombres, la lingüista Robin Lakoff ha descubierto que, durante la conversación, las mujeres intercalan más "Ajás" que los hombres, para indicar su aprobación a un interlocutor de cualquier sexo.      
Son los hombres quienes dan más órdenes, y emplean mayor cantidad de términos imperativos, lo que los muestra como más exigentes; muchos investigadores han llegado a la conclusión de que las mujeres tienden a ser más corteses al hablar. Según Mary Ritchie Key, una experta en habla femenina de la Universidad de California, las mujeres por lo general se comunican desde una posición que no es la de tomar decisiones Robin Lakoff, en su libro Language and Women's Place, revela su clásico descubrimiento de las "preguntas finales": las mujeres hacen una pregunta al final de una afirmación, como "Es un bonito día, ¿no es cierto?" esto las muestra más vacilantes y menos seguras de sí mismas, ha comprobado que son menos propensas a dar órdenes y generalmente expresan sus deseos con términos afectuosos y amables, como "Cariño, ¿podrías cerrar la puerta, por favor?" en vez de un más directo "Cierra la puerta" que es la típica orden que daría un hombre sin ni siquiera pensarla. Esto puede estar condicionado ya desde la infancia, como demuestran los investigadores Daniel Maltz y Ruth Borker en su estudio The Cultural Approach of Male Miscommunication (Cambridge University Press, 1982), quienes afirman que los niños y las niñas tienen distintos modos de comunicarse con sus amigos.
Las niñas no dan órdenes como los niños quienes suelen decir "Dame eso" o "Sal de aquí" sino que tienden a formular sugerencias, como "¿Qué te parece si hacemos esto?" o "¿Hacemos tal cosa?"
En general, el sentido del humor de los hombres, es absolutamente diferente de las mujeres. Según la investigadora Carol Mitchell, en Differences in Male and Female Joke Telling, las mujeres hacen chistes cuando hay un grupo pequeño de personas de su mismo sexo, los hombres tienden a contarlos en grupos grandes y mixtos. Las lingüistas Robin Lakoff y Nancy Henley han descubierto que las mujeres bromean con menos frecuencia que los hombres. La investigación realizada por Paul McGhee, en 1979, indica que el humor masculino suele ser más hostil y sarcástico que el de las mujeres. Según Robin Lakoff, los hombres también acostumbran hacerse bromas para establecer lazos de camaradería, mientras que las mujeres no las utilizan con ese fin.

Ahora dentro de los temas importantes para conocimiento de las diferencias entre hombres y mujeres, ampliemos temas más profundos:
                    
Al hacer el amor, los hombres y las mujeres:
¿Quieren oír lo mismo por parte de su pareja? 
En una encuesta, para el canal Playboy, la pregunta fue
¿Qué se prefería escuchar al hacer el amor?
En general, a las mujeres les gustaba oír que eran hermosas y amadas y los hombres preferían que les dijeran que eran buenos en la cama y que satisfacían a su compañera. En una reciente encuesta sólo el 30 % de los encuestados estaban satisfechos con lo que escuchaban de sus compañeros cuando hacían el amor, y la mayoría eran hombres.

Los hombres piden ayuda con menos frecuencia que las mujeres. 
En su libro You Just Don't Understand: Women and Men in Conversation (William Morrow, 1990), Deborah Tannen afirma que los hombres no suelen pedir ayuda con la misma frecuencia que las mujeres, se debe al hecho de que ellos, por lo general, son "donantes" de información, mientras que las mujeres son "receptoras"  los hombres se sienten expertos y superiores, mientras que las mujeres son consideradas como "desinformadas" e "inferiores"
  
 Las mujeres tienden a ser más autocríticas, y están más dispuestas a culparse que los hombres; además suelen ser más despectivas consigo mismas, y con frecuencia se culpan cuando las cosas van mal, acostumbran personalizar un problema, y asumen la responsabilidad o se echan la culpa aunque no lo hayan provocado Deborah Tannen confirma este dato cuando sostiene que las mujeres también tienden a usar más "frases de disculpa" en sus conversaciones, como "Lo lamento" "No quise decir eso" o "Discúlpame"
A través de su lenguaje corporal, las mujeres en una
observación apoyada por la investigación de Ray Birdwhistall (1970), Albert Merhabian (1972) y Marguerite Piercy (1973) descubrieron que las mujeres tienden a autoinhibirse, cruzando las piernas a la altura de los tobillos o de las rodillas y ubicando los codos a los costados, pegados al cuerpo. Como ocupan menos espacio físico, tienden a parecer menos dispuestas para la confrontación que los hombres. Según los lingüistas, este lenguaje corporal suele reflejar menos poder y relevancia.     
Retomando lo detallistas, la investigación de Robin Lakoff, Dice, ellas usan determinados adjetivos como "muy", "ampliamente", "inmensamente". Si observamos pautas masculinas y femeninas de comunicación, advertiremos que las mujeres hablan de un modo menos conciso; que los hombres, lo que a menudo provoca desorden en la conversación. Esto se ha demostrado en una encuesta que indica que los hombres se sienten frustrados por la manera como las mujeres siguen y siguen hablando, "se van por las ramas" y no son lo bastante concisas.
 Los hombres tienden a tocar más que las mujeres.
Según muchos investigadores como Stanley Jourard, Jane Rubin y Barbara y Gene Eakins-, a las mujeres las tocan con frecuencia los hombres que les ceden el paso, las ayudan a ponerse el abrigo o a subir a un automóvil.
La investigación de Nancy Henley confirma estos descubrimientos, puesto que demuestra que, en una serie de citas, los hombres tocaron a las mujeres cuatro veces más de lo que fueron tocados por ellas.
Los hombres también se tocan entre ellos (por ejemplo, palmeándose la espalda o estrechándose la mano) cuando practican deportes.
        
¿Las mujeres prestan más atención a su interlocutor?   
Las mujeres escuchan más atentamente: los estudios han demostrado que establecen un mayor contacto visual, y suelen expresar su aprobación sonriendo y asintiendo con la cabeza. Asimismo, Sally McConnell Ginett, en una investigación realizada en la Universidad Cornell, informó que las mujeres dicen "Ajá" con más frecuencia que los hombres, para contribuir al buen desarrollo de la conversación.
         
Cuando hablan, las mujeres y los hombres demuestran por igual sus emociones. ¿?  
Hombres y mujeres son igualmente emocionales al hablar. Sin embargo, las mujeres dan la impresión de serlo en mayor medida según investigaciones, como las de Robin Lakoff  emplean más formas verbales que expresan el estado emocional, como "siento", "pienso", "espero", "deseo". Por otra parte, también usan mayor variedad de entonaciones vocales; las investigaciones realizadas por Nancy Henley y Barrie Thorne (1975), así como las de Robert Luchsinger y Geoffrey Arnold, han demostrado que las mujeres emplean aproximadamente cinco tonos de voz para expresarse, mientras que los hombres sólo usan tres, lo que los hace parecer monótonos y menos emocionales.
Asimismo, los hombres expresan sus emociones aumentando la intensidad de su voz ya sea levantando el volumen, gritando o diciendo juramentos, mujeres, en cambio, se expresan mostrándose más sumisas, formulando una voz temblorosa o llorando.
Por lo general, los hombres y las mujeres hablan de diferentes temas. Los estudios indican que las mujeres prefieren conversar sobre dietas, relaciones personales, apariencias físicas, ropa, autosuperación, niños, matrimonios, personalidad y actitudes de otras personas, relaciones laborales y temas con gran carga emocional. A los hombres, en cambio, les gusta hablar de deportes, trabajo, lugares que han visitado, noticias, mecánica, tecnología, automóviles y música.
Los hombres no aportan tantos temas de conversación como las mujeres, suelen interrumpir con más frecuencia, lo que en definitiva les da más control sobre los temas que ellas proponen.
Pam Fischman
, del Queens College de Nueva York, ha descubierto que las mujeres aportan más del 60 % de los temas. Según la investigación de Don Zimmerman y Candice West, los hombres suelen interrumpir como un modo de controlar la conversación.     
Aunque en nuestro mundo moderno hay muchos padres progresistas y con inquietudes sociales, los niños varones aún reciben un trato muy diferente de las niñas. Los padres tienden a comunicarse con sus hijos, de muy distinta manera según cuál sea el género de éstos, lo que provoca algunas conductas estereotipadas en los niños. Por ejemplo, un estudio reciente de la Universidad de Harvard ha demostrado que las madres hablan más con sus hijas que con sus hijos varones; otras investigaciones agregan que se realizan más juegos físicos con los varones, y se les habla en voz más alta que a las niñas.
        
Las mujeres tienden a afrontar los problemas de un modo más directo, y son las primeras en plantearlos.
Entre cien entrevistados, cuyas edades oscilaban entre los 18 y los 65 años, más del 70% de las mujeres afirmaron que serían las primeras en afrontar los problemas mientras que sólo el 40 % de los hombres afirmaron poder hacerlo. Aunque son las mujeres quienes exponen un problema con más frecuencia, lo hacen de un modo más suave y diplomático, según afirma en su libro Deborah Tannen,  también puede observarse en los resultados de la encuesta Gallup, que revelan que las mujeres están más dispuestas que los hombres a afrontar temas como el sida, las enfermedades de transmisión sexual y el sexo seguro. 
En numerosos estudios, se ha determinado que las mujeres son más vitales y animadas que los hombres.
Según los antropólogos de la Universidad de California, en San Francisco, las mujeres presentan más animación facial,  realizan más contacto visual, hacen más movimientos corporales, poseen una mayor variedad de tonos de voz y emplean mayor cantidad de palabras que expresan emoción.            

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